miércoles, 13 de agosto de 2008
Caballito blanco llevame a Mallín...
Siempre pensé que llegando a estas tierras mi única forma de movilizarme sería a caballo…pués bien, debí esperar un año y medio para hacerlo…no fue falta de ganas, no fue ausencia de caballos, quizás un empujoncito…gente relativamente nueva en mi casa queriendo descansar del trabajo y yo dispuesta a que no se arrepientan de estar allí.
Sin mayor preámbulo y un poco atrasados tanto trasnoche, 30 minutos en jeep y estamos en Mallín Grande donde Pascual, el guía estrella, nos espera con una tropa de caballos listos para invitarnos a descubrir un poco de lo que ellos ya conocen bastante bien, maravillas y más maravillas. Casi no hablamos, sólo nos dejamos llevar, que exquisito!!!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)